lunes, 26 de octubre de 2009

Human Race: una carrera diferente


Por diversos motivos esta carrera fue diferente para mí, o mejor dicho cada una de las carreras es diferente por un motivo u otro. Y esta lo fue especialmente.
El hecho de compartir la mañana con amigos dando una vuelta por la Candamia fue motivo suficiente para pasar un día muy agradable. Los comentarios de los participantes e intercambio de opiniones después de la carrera seguro que nos lleva a que esta no sea la última.
Yo me lo pasé realmente bien, y para colofón una comidita de esas que sientan cátedra.

Pero a lo que vamos, no pierdo mi objetivo de vista,
Resumen semana 3: 51 km + 2 sesiones de fuerza.

Hoy quiero aprovechar para mandar muchos ánimos a esos dos grandes maratonianos (María y Josechu) que ya están en la recta final para el Maratón de Nueva York del 1 de noviembre. Ahí estaré haciendo el seguimiento online de los dorsales. Ellos son mi referencia. Vamos Josechu a por las 4h30min; compartimos objetivo solo que en diferentes fechas. WE CAN!!!

viernes, 23 de octubre de 2009

I Human Race-León


Como ya sabéis algunos, mañana corremos la I Human Race-León. Una carrera que me hace especial ilusión por haber estado presente en la gestación y organización desde el inicio. Carrera que ha nacido gracias a la idea de L.A. y al entusiasmo que hemos puesto en ella tanto L.A., Ismael, como la que suscribe.
No queríamos darle un caracter exclusivo competitivo sino más bien un carácter inclusivo para la participacion de todos los corredores independientemente de su nivel. Esperamos que el desarrollo de la misma sea del agrado de todos y que la lluvia nos respete para que se pueda desarrollar normalmente.
Así que allí nos veremos los 65 inscritos que nos daremos cita en el parking de la Candamia (Al lado del bar) a las 10:30h para la recogida de dorsales.
Además animamos a todos los simpatizantes de este deporte a que vengáis también por la candamia para disfrutar de la mañana del sábado con todos nosotros.
Un abrazo a todos y nos vemos!.

domingo, 18 de octubre de 2009

Terminamos la semana en la MM de la Bañeza



Hoy a las 10,30h, pese al frío que hacía (al menos así lo sentía yo), nos enfundamos la camiseta de manga corta y nos lanzamos a correr la MM de la Bañeza. Iba con la intención de sumar km, solo eso, así actué.
Como es mi estrategia habitual (que no se ya si es buena o mala, pero es) salí suave suave en compañía de Fernando que se quedó a las 6km. Me enganche a Luis y cia y así hasta los 17km a un ritmo que es el mío 5:30-5:40/km. Ellos tiraron y en esta ocasión era yo quien se quedaba pues no quería romperme porque la próxima semana hay que seguir entrenando y quiero recuperar para salir de nuevo el martes. Al final 2h01min y buenas sensaciones pese a haber entrenado viernes y sábado (10km cada día).
Una mención especial a nuestra debutante internacional en la Bañeza que también respondió y llegó al final y se llevó su chubasquero.

Creo que hoy he empezado a considerar realmente y a ser consciente que puedo correr una MM en 1h55min y porque no pensar en 1h50min???. Ahí queda eso! ;)

Resumen semanal: 51km + 1 sesión fuerza.

viernes, 16 de octubre de 2009

Semana 2: incluimos fuerza


Esta ha sido y está siendo la segunda semana de entrenamiento. He empezado en serio con el entranamiento de fuerza (2 ses/sem) en biseries, acondicionamiento general, sentar las bases de un trabajo sólido (Más adelante empezaré un trabajo más específico). Como el fin de semana pasado me fui de puente y vine el martes me ha pillado un poco el toro para cumplir el kilometraje semanal pero lo vamos a cumplir. El domingo iremos a entrenar en la MM de la Bañeza, cuyo objetivo es únicamente entrenar y en compañía que siempre se va mejor. Los que váis nos vemos allí.
Al final de la semana si todo va bien: habremos acumulado 51km/sem.
Por el momento: motivación a tope, sensaciones buenas, con rabia por el cambio de hora que pronto se avecina y con miedo por el frío que pronto nos visitará. Pero quien dijo miedo?... Este año no me amilano, y puedo con eso y con lo que me echen.

domingo, 4 de octubre de 2009

Un elogio a la mujer brava


Por el nombre de este blog esta entrada no debería ir aquí, pero al leer la entrada de Sonia no me he podido resistir a incluirla en objetivo42km195m.
Es una entrada un tanto larga. Tal vez primero deberíais leer la entrada de Sonia y luego volver a leer el elogio a la mujer brava, que adjunto abajo, de Héctor Abad.
No me quiero extender en comentarios y mucho menos en tópicos y generalizaciones solamente planteo una reflexión personal: "las relaciones entre hombre y mujeres son mucho más sencillas de lo que parece y nos empeñamos en hacerlas tremendamente complejas". Si tanto hombres como mujeres practicáramos realmente la sinceridad y respeto las cosas serían muy diferentes.


Elogio de la mujer brava (Por Héctor Abad) Ver el original en Semana.com
A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viragos, marimachos. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.
La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran “no más usted me avisa y yo le abro las piernas”, siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo, y se quedan a medias).
A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan, y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan, y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio, y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa, y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.
Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche, y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.
Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros, y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar, y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.
Somos animalitos todavía, los varones machistas, y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes, y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza: nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.
Vamos hombres a por esas mujeres bravas¡¡¡¡¡

Sin desperdicio ni la entrada de Sonia ni este elogio a la mujer brava.