Hoy termina nuestra 5ª semana de entrenamiento y no podía hacerlo de mejor forma que con una sobredosis de motivación. Hoy domingo estaba planificado un entrenamiento de 21km donde quería medir mis fuerzas. El 18 de octubre fantaseaba con correr una MM en 1h55min y me preguntaba que porque no 1h50min.
Como dice la frase de la semana (ver margen derecha) el miedo a fracasar nos puede hacer no cumplir un sueño. En este caso ese miedo lo he vencido y he tirado con garra hacia delante y hasta el final. El recorrido ha sido desde Eras, plaza de toros, la lastra, la candamia, carril bici villaobispo y vuelta.
Los primeros 6km a un ritmo fuerte, por debajo de 5min/km. Mi miedo se hace notar y busca excusas. Encuentra una: se te ha cargado el tibial anterior, Nuria. Consecuencia: me quedo a la estela de José Luis que parece también ir forzado y así me doy respiro. Mi mente dice que no puede haber respiros e Ismael confirma que estamos bajando. Mi mente se activa, mi cuerpo responde y sigo manteniendo el ritmo. José Luis se queda pero mientras yo consigo pegarme a la zapatilla de Ismael. Miro pulsómetro. Va a estallar pero da igual, siempre entre 170-174, no más. Será mejor que no lo mire, no quiero ver pulsaciones, no quiero ver tiempos. Solo quiero resistir el ritmo impuesto. Pasamos ya de la 1h15min y me digo que solo queda media horilla. Ya lo veo claro que vamos a llegar aunque sigo sin tener claro el hacerlo en 1h50. llegamos a la plaza de toros y ahora nos toca cuesta arriba y contra el viento. Mi miedo aparece de nuevo, quiere darse la vuelta y correr a favor del viento. Ismael no me deja, "hay que conseguirlo con el viento en contra". No lo tengo claro pero no me despego ni un cm de su zapatilla. No hablo, no me quejo, no puedo. Sigo corriendo y escucho "vamos Nuria que solo quedan 2km". Miro el tiempo y ahora sí tengo claro que llegamos en tiempo previsto. Final: 21km en 1h47min. SÍ, lo hemos conseguido... y con viento.
El objetivo lo hemos cumplido mucho antes en la realidad que en mis sueños. Este hecho me supone una buena inyección de moral; ver que las cosas van por el camino previsto da ánimos a cualquiera. Una parte muy importante de mi éxito dominguero se lo debo a mi compañero de fatigas, Ismael. Sin el, sé que esto me hubiera costado más tiempo y no sé si lo hubiera alcanzado tan pronto. Su correr controlado, siempre pendiente de mí, controlando mi sombra y mi respiración ha hecho posible que detuvieramos el crono en esa 1h 47min después de haber estado luchando en muchas ocasiones con el viento en contra. GRACIAS.
Resumen semana 5: 54 km + 1 sesión body pump + 2 sesiones técnica de carrera.
Como dice la frase de la semana (ver margen derecha) el miedo a fracasar nos puede hacer no cumplir un sueño. En este caso ese miedo lo he vencido y he tirado con garra hacia delante y hasta el final. El recorrido ha sido desde Eras, plaza de toros, la lastra, la candamia, carril bici villaobispo y vuelta.
Los primeros 6km a un ritmo fuerte, por debajo de 5min/km. Mi miedo se hace notar y busca excusas. Encuentra una: se te ha cargado el tibial anterior, Nuria. Consecuencia: me quedo a la estela de José Luis que parece también ir forzado y así me doy respiro. Mi mente dice que no puede haber respiros e Ismael confirma que estamos bajando. Mi mente se activa, mi cuerpo responde y sigo manteniendo el ritmo. José Luis se queda pero mientras yo consigo pegarme a la zapatilla de Ismael. Miro pulsómetro. Va a estallar pero da igual, siempre entre 170-174, no más. Será mejor que no lo mire, no quiero ver pulsaciones, no quiero ver tiempos. Solo quiero resistir el ritmo impuesto. Pasamos ya de la 1h15min y me digo que solo queda media horilla. Ya lo veo claro que vamos a llegar aunque sigo sin tener claro el hacerlo en 1h50. llegamos a la plaza de toros y ahora nos toca cuesta arriba y contra el viento. Mi miedo aparece de nuevo, quiere darse la vuelta y correr a favor del viento. Ismael no me deja, "hay que conseguirlo con el viento en contra". No lo tengo claro pero no me despego ni un cm de su zapatilla. No hablo, no me quejo, no puedo. Sigo corriendo y escucho "vamos Nuria que solo quedan 2km". Miro el tiempo y ahora sí tengo claro que llegamos en tiempo previsto. Final: 21km en 1h47min. SÍ, lo hemos conseguido... y con viento.
El objetivo lo hemos cumplido mucho antes en la realidad que en mis sueños. Este hecho me supone una buena inyección de moral; ver que las cosas van por el camino previsto da ánimos a cualquiera. Una parte muy importante de mi éxito dominguero se lo debo a mi compañero de fatigas, Ismael. Sin el, sé que esto me hubiera costado más tiempo y no sé si lo hubiera alcanzado tan pronto. Su correr controlado, siempre pendiente de mí, controlando mi sombra y mi respiración ha hecho posible que detuvieramos el crono en esa 1h 47min después de haber estado luchando en muchas ocasiones con el viento en contra. GRACIAS.
Resumen semana 5: 54 km + 1 sesión body pump + 2 sesiones técnica de carrera.





